Opinión

La corrupción de los últimos 8 años

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Estos dos últimos períodos de gobierno que acaban de concluir este 16 de agosto del 2020 en República Dominicana, serán recordados por mucho tiempo, por sus escándalos de corrupción, y por intentar hacer lo que nunca se había hecho para torcer el rumbo institucional del país.

En un discurso de agradecimiento pronunciado por el recién electo Presidente de la República a mediados del 2012, además de agradecer de una manera histriónica al saliente Presidente Fernández, quien según sus palabras “había trabajado más para su victoria electoral, que como lo había hecho en sus propias campañas”, también agradeció efusivamente a su asesor de campaña Joao Santana Figueredo, por el trabajo realizado.

Quienes escuchamos ese discurso, pensamos que aquel reconocimiento público a su asesor de campaña, era una especie de saludo de despedida, el proceso electoral acababa de terminar; pero no, luego nos enteraríamos que este señor Santana, permanecería en el país, asesorando al Presidente Medina y facturando multimillonarias sumas al Estado dominicano.

 

Joao Santana es la primera joya de la corrupción del primer período de Medina en la conducción del Estado. Recordemos que tuvo que entregarlo a la justicia brasileña, antes de concluir sus amarres para las elecciones del 2016; está en prisión domiciliaria en Brasil, aun así, su empresa seguía facturando y cobrando millones de pesos al gobierno dominicano en el 2017.

Los dominicanos hemos sido tan engañados por la mitomanía de personajes como este Presidente que acaba de salir, que a veces tenemos que reír de nuestras propias desgracias. Y hablando de reír, ¿no es chistoso que un panelista, que se pasó 7 de los 8 años de ese gobierno, defendiendo la licitación y la construcción de la planta Punta Catalina, hoy formule la pregunta de si esta construcción será también un cuerpo del delito?

Aun no se ha rascado fuerte la epidermis del régimen pasado, y sin embargo un tufo pestilente asquea en el ambiente; así como ese presidente quiso su congreso, también quiso y eligió su Cámara de Cuentas, pero eso no es problema, si se quiere auditar y descubrir la broza mustia de la corrupción, hay muchas formas de hacerlo.

Este último escándalo, donde el Presidente Abinader denuncia que en el Plan Social de la Presidencia se llevaron los discos duros, dejando las computadoras vacías, es una prueba de delitos encubiertos que no habrá que raspar mucho la superficie para encontrar la tremenda llaga.

Pero así como en casi todos los planes encaminados por ese gobierno, había una intención de búsqueda ilegal de beneficio para terceros; también coexistieron funcionarios pulcros; personas que se mantuvieron en direcciones y posiciones públicas, no por los 8 años de Danilo Medina, sino por los últimos 16 del PLD, y nunca a las puertas de estos hombres y mujeres tocó una murmuración, o el rumor oscuro de la corrupción.

A esos dignos dominicanos, va nuestro especial saludo y reconocimiento por la labor servida al pueblo dominicano.

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