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ESPAÑA: Opositor cubano Yunior García relata huida de La Habana

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El opositor cubano Yunior García, que llegó a España tras huir de Cuba, ha asegurado que las autoridades de la isla le dejaron salir «porque si me condenaban o me mataban me convertían en un símbolo».

«Pensaron que iba a pedir asilo en España y librarse de mí, pero no les voy a dar el gusto. Yo estoy pensando en volver, y cuando esté preparado voy a volver», ha asegurado en una rueda de prensa en Madrid, donde se encuentra alojado con los mismos amigos que le ayudaron a huir de Cuba, según él mismo ha contado.

«No sé a cuántos años me iban a condenar pero creo que su estrategia era mantenerme preso en mi casa, sin internet, sin visitas, incomunicado y silenciarme, y lo único que tengo es mi voz, no me podía quedar callado. Por eso decidí salir de Cuba y venir a España», ha explicado García.

«No he pedido asilo, mi intención es volver a Cuba. Pero no quiero hacerlo con rabia. (…) Necesitaba curarme esa rabia para no dejar de ser pluralista y tolerante y entonces volver a retomar la lucha cuando mi vida y la de mi esposa no corra peligro en Cuba», ha añadido.

reproducir videoGarcía ha asegurado que aún no se ha visto con ningún miembro del gobierno español, aunque ha agradecido que «me hayan dado el visado porque si no no sé lo que hubiera pasado con mi esposa y conmigo».

Este mismo jueves el ministro de Presidencia, Félix Bolaños, ha confirmado que el Ejecutivo de Pedro Sánchez ayudó a García concediéndole el visado.

Relato de su huida de Cuba

El dramaturgo y actor ha explicado que solicitó el visado a la embajada de España antes de la acción prevista de marchar en solitario por el Malecón de La Habana, en vista de la marcha opositora convocada para el día 15 no se iba a poder celebrar. Finalmente, García no pudo llevar a cabo su protesta individual porque se lo impidió una concentración de personas frente a su casa, «gritándome ofensas, terrorista, mercenario».

«Estaba prácticamente convencido de que me iban a detener, y por eso dos días antes de marchar en solitario había solicitado la visa en la embajada de España. Pensé que con un visado podría negociar mi salida de prisión. El 14 me convencí de que no iban a detenerme. (…) Cuando supe que me habían dado el visado, gracias a amigos cuyo nombre no puedo revelar, consiguieron sacarme de mi casa, llevarme a lugar seguro y luego al aeropuerto».

García ha relatado que una patrulla policial le vio salir de casa pero no le detuvo. «Creo que sabían de mi viaje y dijeron: ‘dejémosle ir’. Pensé que antes de montar en el avión se iba a aparecer la seguridad el estado (…) pero nunca aparecieron».

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